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martes, 3 de mayo de 2011

¿ARQUITECTURA MITOLÓGICA?


Ronchamp y el Parque de la Relajación de Toyo Ito. Arquitectura evocadora en ambos casos, pero ¿con una misma intención y un mismo significado? Evidentemente, no. Y la respuesta es tan clara principalmente porque cuando Le Corbusier empieza a trabajar en Ronchamp busca crear un edificio tomando como referencias vestigios arquitectónicos del pasado de los primeros pobladores europeos, bien pudiendo hacerlo tanto de un dolmen (cabria destacar la gran semejanza que guarda con el ubicado en Antequera o los distribuidos entre las islas de Córcega y Cerdeña), aquellas primeras construcciones megaliticas realizadas por los primeros homo sapiens sapiens, o por edificios de la antigüedad clásica como la Villa de Adriano. No sucede lo propio en la obra de Toyo Ito ubicada en Torrevieja, donde nos encontramos con una arquitectura evocadora, quizá mas próxima a todas esas construcciones basadas en la naturaleza (como la casa Caracol de Senosiain Arquitectos, en México), ya que guarda un gran parecido con una caracola, ubicada sobre unas las dunas que genera la fina arena empujada por el viento como el propio Toyo Ito afirma en la revista de El Croquis número 123. La carga ideológica de esta obra dista a años luz de la capilla ideada por Le Corbusier, pues esta segunda podría ser entendida como una continuación de aquella primera arquitectura que podríamos adjetivar de religiosa (aunque en algunos casos no se haya demostrado todavía que así sea), como un intento de relación con esa cultura megalítica mucho más importante en Centroeuropa que en España, con una mitología ancestral que nunca dejó de lado a los druidas y los magos (aunque fuese necesaria la irrupción de J. R. R. Tolkien en el siglo XX para "mediatizar" estas historias recogidas en los cuentos de Los Nibelungos). De esta forma, la idea de que Le Corbusier se basara en un dolmen a la hora de darle forma a su proyecto adquiere cada vez mayor veracidad. Por lo que hace al Parque de la Relajación, aunque podamos emparentar el edificio con diferentes emociones como por ejemplo la calma, la tranquilidad transmitidas por ese parecido con un molusco que siempre recuerda al mar, por esa forma que parece haber sido domesticada por el viento... siempre podrá ser relacionada con obras que hayan sido construidas basándose en esos preceptos, pero nunca con Ronchamp. Quizá para encontrar un edificio que sí pudiese emparentarse con esta famosa capilla, deberíamos trasladarnos hasta París, hasta el actual museo de El Louvre, donde hace algunos años el arquitecto chinoamericano I. M. Pei diseñó una pirámide acristalada la cual serviría desde entonces como entrada a la gran colección histórico artística en posesión de los franceses y que su propia arquitectura basada en las grandes construcciones egipcias construidas para guardar los restos de sus faraones así como también el barco con el que debían cruzar el rio Nilo para que sus almas alcanzasen la inmortalidad cumple aquí la misma función, la de guardar aquellos vestigios que en la mayoría de los casos van a recordar diferentes épocas del pueblo francés.

Le Corbusier intentó levantar un lugar de recogimiento, un espacio de plegaria, de paz, de gozo interior. Se trata de una obra creadora del espacio inefable y con todo ello vuelve a diferenciarse en mucho del Parque de la Relajación. Mientras esta primera es una construcción donde predomina el hormigón, por lo tanto, podría ser descrita como una gran mole de piedra (como un dolmen, por qué no decirlo), en la segunda nos encontramos con una arquitectura muy ligera, una estructura exoesquelética que transmite cuanto menos sensación de liviandad. Y en el interior sucede lo contrario en ambos casos: el espacio de Ronchamp es el común en cualquier edificio de carácter religioso, mientras que en la obra de Toyo Ito, esa estructura de aspecto similar a la de un ser vivo, con una arquitectura en parte metálica helicoidal, no transmite precisamente la sensación de tranquilidad que quizá seria adecuada para un edificio que se pretende destinar a balneario. Otra diferencia entre ambos edificios es el cuidado llevado a cabo durante su ejecución. No quiero decir que Toyo Ito no lo haya hecho en el Parque de la Relajación, pero probablemente factores de los que luego se hará especial hincapié no le hayan permitido trabajar como hubiese debido hacerlo. El valor que Le Corbusier le otorga a cada uno de los elementos que componen la capilla (desde la cubierta hasta el crucifijo) es muy superior a cualquier elemento complemento del Parque de la Relajación. Además, Le Corbusier consiguió en esta capilla convertir la luz en la clave del proyecto, esclareciendo las formas y generando un juego de relaciones. Toyo Ito debería haber concedido a la luz un valor similar, pero de momento no podemos saber si realmente lo hizo. ¿Y por qué? Principalmente por lo siguiente.

Hasta el momento se ha pretendido mostrar las diferencias existentes entre ambos edificios teniendo en cuenta aspectos estructurales o ideológicos, pero siempre vinculados de forma única y directa con la arquitectura. He aquí la mayor de las diferencias: cuál es la finalidad del edificio para quien lo encarga, qué se pretende obtener de él, cuál va a ser la relación con el ser humano. Respondiendo a estas preguntas en este mismo orden, empezando por la primera, podríamos decir que respecto a su finalidad, la respuesta es muy sencilla, ya que en la capilla evidentemente es religiosa y en el Parque de la Relajación es política. Y quizá sea este el mayor de los problemas, pues a buen seguro hoy día esta "ciencia" es la más alejada al conjunto de seres humanos y sobre todo a sus raíces ancestrales, con lo que la mayoría de los proyectos tienden a perder aquellos puntos que les convierten en únicos y solo válidos en ese lugar. Y aprovecho esto para responder a la segunda pregunta. Las pretensiones de uno y otro edificio son también diferentes. Ronchamp es un lugar de culto, de recogimiento, de espiritualidad, donde uno puede trasladarse para conectar con la religión, con lo que no se espera de él mas que servir de templo a las gentes de aquella bonita región. No es un lugar levantado para el turista. En cambio, sí lo es el Parque de la relajación, encargado por la clase política precisamente para la "dinamización de la zona". Cabría destacar la ubicación de uno y otro edificio para entender el por qué del empleo de comillas anteriormente. Se encuentra en medio de un bosque, perdida, alejada, un auténtico lugar de paz. El Parque de la Relajación se encuentra justo al lado de una urbanización, en una región donde el terreno es árido y salvaje, con lo que el proyecto de dinamización ideado por los políticos pierde toda credibilidad. Para finalizar, la relación con el ser humano (imaginando que el proyecto en Torrevieja hubiese sido finalizado), es, como no podíaser de otra manera, desigual. En Ronchamp, el ser humano puede sumergirse en su interior, encontrarse a sí mismo, mientras que en el Parque de la Relajación el visitante podría ser considerado un numero, pues de él sólo se va a esperar que contribuya económicamente a enriquecer a los ideólogos del proyecto. Si Josep Quetglàs hubiese escrito su texto “Miscelánea” hoy día, esta obra de Toyo Ito podría haber sido incluida como ejemplo de los "Cinco puntos de la más nueva arquitectura".

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